Tras visitar Tubilla del Agua nos dirigimos a Covanera para ver el famosísimo Pozo Azul.
Covanera se asienta sobre un terreno kárstico impresionante donde la piedra caliza y el agua son los protagonistas. Su entorno está marcado por los cortados y desfiladeros que el río Rudrón ha esculpido durante milenios, creando un paisaje de una belleza vertical y austera.
El Pozo Azul: La perla de cristal
A pocos minutos a pie del centro del pueblo, al pie de una gran muralla rocosa, se encuentra el Pozo Azul. A simple vista, parece una idílica surgencia de aguas cristalinas con un tono turquesa tan intenso que parece artificial.
Lo que hace especial a esta poza no es solo su color, sino lo que esconde bajo la superficie:
Temperatura constante: El agua se mantiene entre los 9°C y 11°C durante todo el año, lo que la hace cristalina pero gélida.
El "Everest" del espeleobuceo: No es solo una cueva; es uno de los túneles subacuáticos más largos del mundo. Hasta la fecha, los buceadores han explorado unos 14 kilómetros de galerías sumergidas, y aún no se ha encontrado el final.
Un reto técnico: Explorar el Pozo Azul requiere tecnología avanzada y meses de preparación, ya que cuenta con varios "sifones" (tramos inundados) y burbujas de aire interiores que lo convierten en un laberinto fascinante y peligroso para los expertos.
El entorno del Pozo Azul invita al descanso y a la contemplación. El agua que brota del pozo recorre apenas unos metros antes de desembocar en el río Rudrón, creando un pequeño ecosistema vibrante donde es común ver truchas y una vegetación de ribera muy cuidada.
La cultura popular también ha hecho su parte, rodeando al pozo de leyendas sobre su profundidad "infinita" y la pureza de sus aguas, que según los lugareños, provienen del corazón mismo de la Losa de Sedano.
VÍDEO ELABORADO POR KEPA B. RUANO:
























































