sábado, 27 de junio de 2026

Iglesia de Santa María de la Piedra (Burgos)

 


   La iglesia de Santa María de La Piedra es un magnífico ejemplo de simbiosis arquitectónica. Aunque contemplamos hoy un potente templo transformado en los siglos XVI (nave gótica) y XVII (torre y portada), su cabecera y sus espacio interior conservan un interesante muestrario románico de lo más interesante  de la comarca de Páramos y los valles del Tozo.

La estructura original románica se data en la segunda mitad del siglo XII (hacia finales de la centuria), un periodo de plena madurez estilística en el norte de Burgos. El templo primitivo debió de ser una modesta iglesia rural que, debido al crecimiento demográfico y a las nuevas corrientes estéticas de la Edad Moderna, sufrió una profunda remodelación a mediados del siglo XVI, cuando se levantó la nave única actual con tracerías góticas y capillas laterales, respetando afortunadamente el ábside románico.
Arquitectura y el Ábside Meridional

La gran joya exterior del templo es su cabecera románica semicircular. Presenta una articulación de sillería de excelente factura. 
    
 El hemiciclo y los tramos rectos del presbiterio se organizan originalmente en torno a cinco arcadas ciegas (hoy en día solo tres son plenamente visibles desde el exterior debido a la adición posterior de la sacristía). Esta disposición absidial con arcos ciegos es una tipología muy ligada al románico del norte burgalés.

 Las arcadas se asientan sobre un zócalo corrido. El arco central es notablemente más elevado que los contiguos y queda enmarcado por dos grandes columnas entregas que actúan como ejes visuales del conjunto.

    Los vanos que iluminan el presbiterio albergan capiteles de fina talla. Entre la decoración escultórica sobresalen los motivos vegetales (hojas de acanto) y, de manera muy especial, dos rostros esculpidos en las jambas: una cabeza femenina con tocado medieval de trazo firme y duro, y una cabeza masculina enfrentada que delimitarían el hemiciclo del ábside oculto tras el retablo. En el interior, el espacio románico se conecta con la nave posmedieval a través de un imponente arco triunfal apoyado sobre columnas con capiteles vegetales acabados en veneras. Su cubierta combina la tradicional bóveda de horno (en el cascarón del ábside) con el cañón apuntado en el tramo presbiteral.

Si el ábside deslumbra en el exterior, el interior del templo —bajo el coro alto a los pies de la nave— resguarda otra pieza excepcional de finales del siglo XII: su pila bautismal plenamente románica, con unas imponentes dimensiones de 118 cm de diámetro y un metro de altura. 

La Copa presenta  un diseño avenerado por ambas caras (interior y exterior), un motivo clásico que evoca la pureza del agua. 

El pedestal está historiado y en él se esculpe una escena de lucha entre un león y una serpiente, con la figura de un caballero en la parte posterior, sobre su montura, empuñando una lanza para arremeter contra el cuerpo de la serpiente,

 Todo el conjunto se remata en su base inferior con una cenefa o banda de taqueado jaqués, el característico ajedrezado románico. Hasta hace unos años la pila bautismal asentada sobre una rueda de molino giraba sobre sí misma con una manivela la cual se orientaba en función del sexo del bebé que se iba a bautizar. Si era niño mantenía a la vista el león atacando a la serpiente  y si era niña, la cara no visible, del caballero sobre su montura empuñando la lanza contra la serpiente. 

Vista en zoom desde la carretera de acceso al pueblo.

Entorno del pueblo.

La iglesia desde la fuente que hay al pie de la peña (La Piedra que dio nombre a la localidad)

La fuente y la peña donde se ubicó una pequeña torre vigía relacionada visualmente con el Castillo de Úrbel del Castillo.



Casa del cura. Se accedía por una escalera exterior que ahora no existe.

Calle de la Fuente.


Blasón.


El ábside románico es de finales del s. XII, la nave principal del s. XVI y la torre del s. XVII.

Ábside.

Ventana central del ábside.





Mascarón con mordaza.

Fieras devorando una pieza

Canecillo del conejo.

Personaje con los ojos tapados.

Portada renacentista.

Interior de la iglesia.

Pila bautismal.

León atacando a una serpiente.

Caballero apenas visible. 

Retablo mayor tras el cual se esconde el hemiciclo del ábside que impide ver las ventanas interiores del ábside. 

Capiteles con motivos vegetales del Arco de triunfo.

Capiteles con formas vegetales.

Jaqueados.

Cabeza femenina.

Cabeza masculina.

Subimos a la torre por una escalera de caracol.

Salida de la escalera al campanario.

Campanario con buenas vistas.

    VÍDEO ELABORADO POR KEPA B. RUANO:.

sábado, 20 de junio de 2026

TIEMPOS COLAPSADOS. Metáfora distópica desarrollada en Bilbao y Vitoria Gasteiz.




Tiempos colapsados es una metáfora distópica de lo que puede pasar en un futuro no muy lejano.

 Argumento, guion, edición, montaje y descripción de cada prompt (a prueba y error), de Miguel Ángel Zález. 

Vídeo y audio hecho con IAs de créditos gratuitos en base a imágenes .

   Más vídeos hechos con IAs en mi otro blog, teniendo casi siempre como referencia e inspiración a la figura de Iñaki. Todo ello clicando AQUÍ

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miércoles, 17 de junio de 2026

Iglesia románica de Santa María de Fuente Úrbel (Basconcillos del Tozo).

 


Tras ver publicada en Facebook un cartel con un horario de visitas para el día 30 de mayo pasado de este interesante templo románico, no dudamos en ir. Las dificultades que nos surgieron en su día para visitar su interior, de repente, se convirtieron en una gran ocasión que no dudamos en desaprovechar.

     La iglesia parroquial de Santa María la Mayor, en la pequeña localidad de Fuente Úrbel (municipio de Basconcillos del Tozo, Burgos), es uno de esos templos del románico burgalés que, bajo una apariencia recia y modesta en su exterior, esconde un universo escultórico e iconográfico verdaderamente excepcional. Enclavada en la comarca de Las Loras, en los valles del Tozo y Valdelucio,  es una joya tardo románica donde la fantasía del maestro cantero roza el misterio.
  
La primera referencia documental explícita de Fuente Úrbel data de 1192, año en el que aparece integrada entre las posesiones de las que fue dotado el monasterio de Santa Cruz de Valcárcel. No obstante, existen sólidas hipótesis que vinculan el origen de la iglesia de Santa María con los restos o la memoria de un cenobio más antiguo, el de Sancti Vicenti (San Vicente).

La fábrica románica que hoy contemplamos se levantó a caballo entre las últimas décadas del siglo XII y los albores del XIII. El templo experimentó reformas de gran calado estructural en el siglo XV y, posteriormente, en el periodo renacentista (época a la que pertenece la robusta torre campanario a los pies del edificio), si bien el espacio sagrado de la cabecera original se mantuvo intacto.

Arquitectónicamente, la iglesia responde al modelo rural de la zona, construida con sillería de piedra arenisca y concebida casi como un baluarte defensivo.

El elemento arquitectónico más puro del exterior es su ábside semicircular, el cual se divide verticalmente en tres paños o calles mediante dos semicolumnas adosadas (columnas entregas) que ascienden hasta la cornisa.

En el paño central se abre una única ventana de tipo portada, provista de una arquivolta ligeramente apuntada. Cuenta con una escocia decorada con delicados roleos tallados a bajorrelieve, aunque la erosión de la piedra arenisca por el viento y el agua ha desdibujado parte de los capiteles exteriores.

Adosada a los pies de la nave, muestra un canon bajo, pesado y compacto, con escasos vanos, muy propio de las necesidades defensivas y estructurales de las reformas posteriores.

El tramo presbiterial se cubre mediante una sólida bóveda de cañón apuntado.

El ábside propiamente dicho se cierra con una bóveda de cuarto de esfera (o de horno).

El paso de la nave al presbiterio se realiza a través de un majestuoso arco triunfal apuntado que descansa sobre columnas con capiteles profusamente esculpidos.

   En el plano escultórico, donde Santa María de Fuente Úrbel adquiere un carácter absolutamente singular,  los especialistas han vinculado al taller que trabajó aquí con las corrientes artísticas del Valle de Mena (como Santa María de Siones o Vallejo de Mena) e incluso con influjos cántabros (San Román de Escalante), caracterizados por un relieve expresivo, dinámico y a menudo enigmático.

En el capitel izquierdo del Arco triunfal se labró una escena ecuestre con dos jinetes afrontados que parecen separados por una figura mediadora o un sacerdote que sujeta las bridas de ambos caballos. Se interpreta como una representación de la "Tregua de Dios", la institución eclesiástica destinada a pacificar las guerras feudales.


En el capitel derecho destaca otro jinete ataviado con los pertrechos de la época (cota de malla, escudo y yelmo), quien se defiende del ataque de fieras y seres grotescos, simbolizando la lucha perenne del alma cristiana contra el pecado.


El Enigmático Capitel de la Forja (Mito y Leyenda): Uno de los relieves más fascinantes de la iglesia muestra una escena de herrería: un hombre sentado sujeta con unas tenazas un objeto sobre un yunque, mientras otro compañero levanta un martillo para golpear. Lo asombroso es la irrupción en la escena de una gigantesca ave que pica el objeto ardiente. Este motivo ha sido conectado por los historiadores tanto con sagas nórdicas (el mito de Sigurd y la forja de la espada Gram) como con bestiarios medievales sobre las propiedades míticas del avestruz.

 En el presbiterio septentrional encontramos un arco ornamentado donde destaca la clásica y esbelta representación de Adán y Eva cubriéndose tras haber cometido el pecado original y un músico con un instrumento de cuerda.

En el exterior del ábside, sosteniendo el alero del tejado, se conserva una variada y rica colección de canecillos que configuran el habitual "repertorio profano y moralizante" del románico:

El Canecillo "del Turbante": Es, sin duda, el más célebre de la iglesia. Representa con minuciosidad a un personaje tocado con un turbante de clara influencia musulmana o mudéjar, testimonio del fluido intercambio cultural en la frontera castellana.

 Destacan canecillos que muestran a un músico tañendo un instrumento de cuerda, a seres híbridos como la sirena-pez (nereida) sujetando su cola doble —símbolo de la tentación de la carne—, y figuras que portan libros o pergaminos.


Zoomorfos: Cabezas de animales salvajes y perros devorando a sus presas, recordatorios visuales de la fugacidad de la vida y las garras del pecado.

Vista general exterior. desde el parquin infantil.

Vista desde el ábside, S. XII-XIII,

Flores en un callejón del pueblo.

Torre-campanario de época renacentista.

Portada abierta en el lado norte.

Campanario.

Ábside S. XII-XIII.




Mascarones.

Mascarones con mordazas.


Sirena (nereida) y personaje que porta un libro.

Perros devorando a sus presas.

Canecillo del turbante.



Interior del templo desde el coro. 


Pie de la nave y sus bóvedas.

Pila tardo románica o tal vez gótica.

Capitel izquierdo del arco triunfal: "Tregua de Dios"- Jinetes afrontados con un mediador.

Capitel derecho: Jinete medieval luchando contra una fiera. Lucha del alma cristiana contra el pecado.




Hemiciclo absidal.

Arco del presbiterio norte.

Capitel de ¿los apóstoles pescadores?.

Adán y Eva a un lado y al otro un personaje con un instrumento de cuerda.

Arcos y capiteles del hemiciclo del ábside.

Capitel de las 13 cabecillas con tocados.

El famosísimo capitel de la Forja: emparentado con el mito nórdico de Sigurd y la forja de la espada Gram.



VÍDEO ELABORADO POR KEPA B. RUANO: