La
Catedral de Santo Domingo de la Calzada se comenzó a construir en el
1158 en estilo románico tardío y ampliada en siglos posteriores en
fases góticas, renacentistas y barrocas. La catedral es el monumento
señero de la localidad con diferentes elementos destacados.
Su origen románico (siglo XII) aparece conservado magníficamente en la cabecera, el ábside y la girola. Sus
capiteles historiados muestran una riqueza iconográfica excepcional. Su fase gótica (siglos XIII a XV) es visible en las naves, el crucero y la elevación de las bóvedas de crucería, que dotaron al templo de mayor luz y esbeltez.
La catedral tenía en origen una torre románica, destruida por un incendio en el siglo XV. Sustituida por una segunda torre gótica, tuvo que desmontarse por amenazar ruina. La actual es una torre exenta, construida en el siglo XVIII por Martín de Beratúa en
estilo barroco. Se encuentra separada del cuerpo principal de la
catedral debido a la inestabilidad del terreno adyacente al río.
En el interior de la catedral encontramos el sepulcro de Santo Domingo de la Calzada, que está compuesto por tres piezas diferentes. La más antigua, el lauda sepulcral del siglo XII, nos presenta al santo yacente. Se sitúa sobre una mesa de alabastro, gótica del siglo XV. Cubriendo el sepulcro, un baldaquino del siglo XVI, también en alabastro.
El
Retablo Mayor es una obra renacentista del escultor Damián Forment, realizada
en madera de nogal y albaricoque sin policromar, considerada una joya
del plateresco. Originalmente situado tras el altar mayor, ahora lo encontramos en una capilla lateral, permitiendo así apreciar la construcción original de la capilla mayor tras el altar.
Una característica especial de esta catedral es la presencia del Gallinero, pieza gótica del siglo XV. Este es un elemento único en la arquitectura sacra europea, ya que alberga en su interior un gallo y una
gallina vivos de plumaje blanco, en recuerdo del famoso milagro del
peregrino colgado y la gallina que cantó después de asada.
La torre exenta está separada de la catedral.
El ábside románico se encontraba en obras de restauración.
Detalles de la mesa de alabastro del sepulcro de Santo Domingo (s. XV).
Lauda sepulcral de Santo Domingo (s. XII)
Baldaquino del sepulcro del santo (s. XVI)
Hornacina gótica de yesería del siglo XV donde viven un gallo y una gallina blancos.
Retablo Mayor, obra maestra de Damián Forment en alabastro y madera
Trascoro.
Sepulcro de Don Pedro de Carranza, en la capilla de María Magdalena.
Retablo de la capilla de San Juan.
Sepulcro de Pedro Suárez de Figueroa, VI señor de Ciriñuela, en la capilla de San Juan.
El Convento de San Francisco constituye uno de los testimonios arquitectónicos e históricos más relevantes de la Rioja Alta y un punto clave a lo largo del Camino de Santiago. Situado en la localidad de Santo Domingo de la Calzada, este imponente complejo reúne la austeridad franciscana con el mecenazgo eclesiástico del Renacimiento español.
El origen de la comunidad franciscana en la zona se remonta a 1456, cuando Íñigo Ortiz de Zúñiga impulsó una primera fundación en la cercana villa de Cidamón. Sin embargo, la necesidad de una ubicación más estratégica llevó al traslado de la comunidad en 1535 al término municipal de Santo Domingo de la Calzada.
El verdadero impulso histórico y económico del templo llegó en la segunda mitad del siglo XVI de la mano de Fray Bernardo de Fresneda. Obispo de Cuenca y Córdoba, arzobispo de Zaragoza y confesor real de Carlos V y Felipe II, Fresneda eligió el templo como su lugar de descanso eterno. Tras obtener en 1573 una bula del papa Gregorio XIII, promovió y financió la construcción del complejo tal y como se conoce hoy, convirtiéndolo en un centro de poder e influencias durante el Renacimiento tardío.
A lo largo de los siglos XIX y XX, tras la desamortización de Mendizábal (1835-1840), el edificio asumió diversas funciones civiles y sociales, albergando un centro hospitalario, una residencia de ancianos y, más recientemente, dependencias dedicadas al turismo y la conservación del patrimonio.
Desde el punto de vista arquitectónico, el conjunto del convento representa un sobrio ejemplo de la transición entre el Renacimiento clasicista y el estilo herreriano, fuertemente influido por las corrientes estilísticas vigentes durante la construcción de El Escorial . El interior del convento atesora un intersante conjunto artístico, cuyo núcleo principal se sitúa en el transepto y el altar mayor de la iglesia.
De especial relevancia es el sepulcro de Fray Bernardo de Fresneda Ubicado, en el crucero del templo. Es una monumental obra funeraria en mármol que muestra la estatua orante del fundador vestida con hábitos episcopales. Destaca por el detalle técnico de su labra renacentista.
El retablo Mayor, realizado entre 1602 y 1605, constituye un notable exponente del retablo clasicista. Estructurado en cuerpos y calles mediante ordenes arquitectónicos clásicos, combina relieve, bulto redondo y pintura dedicada a pasajes de la vida de San Francisco de Asís y la Virgen María.
En la Sala de Marfiles el complejo acoge la colección de piezas religiosas esculpidas en marfil más importante de La Rioja, compuesta por crucifijos, tallas devocionales e imaginería procedentes de diversos orígenes continentales y coloniales.
En la actualidad, el Convento de San Francisco combina la conservación de la memoria histórica con un uso activo: parte del edificio acoge el Parador Nacional de Turismo Bernardo de Fresneda, mientras que otras zonas están destinadas al Taller Diocesano de Restauración de Obras de Arte y a salas de exposición integradas en la visita turística y cultural de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada.
Nacida en pleno siglo XI a orillas del río Oja, Santo Domingo de la Calzada representa uno de los hitos históricos y patrimoniales más emblemáticos de La Rioja y del Camino de Santiago Francés. En 1973 su casco histórico fue declarado Conjunto de Interés Histórico Artístico.
La historia del municipio está indisolublemente ligada a la figura de Domingo García (1019-1109), un ermitaño que dedicó su vida a facilitar el tránsito de los peregrinos que se dirigían a Compostela. En un entorno boscoso y accidentado, el santo roturó terrenos, construyó un calzada de piedra —que daría nombre a la ciudad— y levantó un puente de madera sobre el río Oja.
Junto a estas infraestructuras, erigió un hospital de peregrinos y una pequeña ermita, núcleo primigenio sobre el cual Alfonso VI de Castilla impulsó el asentamiento urbano tras la muerte del fundador. Durante la Edad Media y el Renacimiento, el enclave se consolidó como plaza fuerte fronteriza e insustituible centro asistencial de la ruta jacobea.
El trazado urbano de la población abarca desde el románico hasta el barroco y conserva el mayor recinto amurallado de La Rioja, mandado
levantar en el siglo XIV por Pedro I de Castilla durante las guerras
fratricidas contra Enrique de Trastámara. Aún se conservan varios paños
de muro, torres de planta rectangular y cilíndrica, así como antiguas
puertas de acceso.
La Plaza Mayor o de España se crea a la par que la construcción de las murallas. Durante años acogió el mercado y se utilizó como plaza de toros. Su empedrado actual es del siglo XX.
En la Plaza de España se sitúa el Ayuntamiento, edificio del siglo XVIII obra del maestro Francisco Agüero. En su planta baja hay nueve arcos adosados a la primitiva muralla.
Anexo a este edificio encontramos la Alhóndiga y la Carcel Real. La Alhondiga, cuya función era la de almacén y venta de grano, fue mandada construir por el Corregidor Pedro Nolasco en 1773 y fue la sede oficial del Corregimiento y de la Merindad de La Rioja, hasta su supresión por las Cortes de Cádiz en 1812. En su planta baja se encuentra la Carcel Real, que estuvo en uso hasta mediados del siglo XX.
En el casco de la ciudad podemos encontrar diversas casas cuyas fachadas son testigo de la pujanza económica de algunos de sus habitantes. Podemos destacar, entre otras, la casa de Lorenzo de Tejada, construida hacia 1681, cuya fachada de sillería con escudo está rematada por un hermoso alero de dobles canes tallados.
También de interés es la casa que el Corregidor de la ciudad, Diego de Ocio y Vallejo, que éste mandó edificar hacia 1556, siendo su parte derecha reformada en el siglo XVIII. Desde 1968 este edificio acoge un albergue de peregrinos y es sede de la Cofradía de Santo Domingo, la cofradía asistencial más antigua del camino de Santiago, fundada por el propio santo en el siglo XI.
Con todo, por el contenido artístico e histórico que encontramos en los mismos, los dos edificios más importantes de Santo Domingo de la Calzada son el Convento de San Francisco y la Catedral del Salvador. Precisamente, debido a su interés, dedicaremos sendas publicaciones a ahondar más en la historia y el patrimonio de ambos lugares, presentando aquí una pequeña pincelada fotográfica de los mismos.
Acabamos el recorrido por Santo Domingo con la torre exenta de la Catedral. Esta no fue la primera torre de la catedral, pues anteriormente se habían levantado otras dos torres. La primitiva, románica,
fue destruida por un rayo en el año 1450. La segunda a mediados del
siglo XVIII amenazaba ruina y tuvo que ser desmontada por el peligro de
poder caerse sobre la entrada que usaban los fieles. La tercera torre,
la actual, tuvo que construirse exenta de la catedral debido a la
corrientes subterráneas de agua.
Esta obra barroca de Martín de Beratúa, fue levantada entre los años 1762 y 1767 y con sus 70 m de altura es la torre más alta de La Rioja, razón por la que es conocida como la "Moza de La Rioja". Ofrece desde su campanario unas preciosas vistas de la ciudad y sus alrededores. En su interior alberga un museo de relojes y campanas y conserva el reloj original del siglo XVIII, siendo la única torre catedralicia de España cuyo reloj original sigue en funcionamiento.
Ayuntamiento
Alhóndiga y cárcel real.
Escudos en la fachada de la Alhóndiga.
La Catedral vista desde la Plaza Mayor.
Canecillos del ábside románico de la Catedral (en obras).
Fachada de la catedral y su torre exenta.
Vistas de la Plaza Mayor desde la torre exenta.
Colección de relojes y campanas en el interior de la torre exenta.
Campanario de la torre exenta.
Clic.
Clic.
Muralla. Vista desde el campanario de la torre exenta.
Carro chillón dentro del Albergue de Peregrinos/Casa de la Cofradía de Santo Domingo.