Situada en un altozano que domina el Valle de Sedano, la iglesia de San Esteban de Moradillo de Sedano es una de las joyas más refinadas del románico burgalés. Construida a finales del siglo XII (hacia 1188), destaca por la excepcional calidad de su escultura y la armonía de sus proporciones.
El elemento más emblemático del conjunto es su portada, situada en el muro sur. Se resguarda bajo un pórtico posterior, lo que ha permitido una conservación excepcional de la piedra caliza.
Las arquivoltas presenta una estructura de múltiples arcos de medio punto, decorados con una riqueza iconográfica asombrosa. En ellas se despliega un catálogo de figuras que incluyen a los veinticuatro ancianos del Apocalipsis portando instrumentos musicales y redomas, así como escenas de la matanza de los inocentes y motivos vegetales.
El Tímpano es el centro visual de la portada. En él aparece un Pantocrátor (Cristo en Majestad) inscrito en una mandorla, rodeado por el Tetramorfos (los símbolos de los cuatro evangelistas). La finura de los pliegues de las vestiduras y la expresividad de los rostros denotan la mano de un maestro de primer orden, posiblemente vinculado al taller de Silos.
Las columnas y capiteles de la portada están tallados con escenas historiadas y motivos zoomorfos (leones, grifos) y vegetales de gran dinamismo. El tejaroz presenta una colección de canecillos con representaciones humanas y animales cargadas de simbolismo medieval.
La Torre se eleva sobre el tramo del crucero, aportando una silueta robusta y elegante que se integra perfectamente en el paisaje calizo de la zona.
San Esteban es un ejemplo paradigmático del románico maduro, donde la escultura ya no es meramente decorativa, sino que forma un complejo programa pedagógico y religioso destinado a los fieles de la época.
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| La magnífica portada. |
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| La fachada sur del templo constituye una de las obras más sobresalientes del románico castellano |
VÍDEO ELABORADO POR KEPA B. RUANO:



































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