El Convento de San Francisco constituye uno de los testimonios arquitectónicos e históricos más relevantes de la Rioja Alta y un punto clave a lo largo del Camino de Santiago. Situado en la localidad de Santo Domingo de la Calzada, este imponente complejo reúne la austeridad franciscana con el mecenazgo eclesiástico del Renacimiento español.
El origen de la comunidad franciscana en la zona se remonta a 1456, cuando Íñigo Ortiz de Zúñiga impulsó una primera fundación en la cercana villa de Cidamón. Sin embargo, la necesidad de una ubicación más estratégica llevó al traslado de la comunidad en 1535 al término municipal de Santo Domingo de la Calzada.
El verdadero impulso histórico y económico del templo llegó en la segunda mitad del siglo XVI de la mano de Fray Bernardo de Fresneda. Obispo de Cuenca y Córdoba, arzobispo de Zaragoza y confesor real de Carlos V y Felipe II, Fresneda eligió el templo como su lugar de descanso eterno. Tras obtener en 1573 una bula del papa Gregorio XIII, promovió y financió la construcción del complejo tal y como se conoce hoy, convirtiéndolo en un centro de poder e influencias durante el Renacimiento tardío.
A lo largo de los siglos XIX y XX, tras la desamortización de Mendizábal (1835-1840), el edificio asumió diversas funciones civiles y sociales, albergando un centro hospitalario, una residencia de ancianos y, más recientemente, dependencias dedicadas al turismo y la conservación del patrimonio.
Desde el punto de vista arquitectónico, el conjunto del convento representa un sobrio ejemplo de la transición entre el Renacimiento clasicista y el estilo herreriano, fuertemente influido por las corrientes estilísticas vigentes durante la construcción de El Escorial . El interior del convento atesora un intersante conjunto artístico, cuyo núcleo principal se sitúa en el transepto y el altar mayor de la iglesia.
De especial relevancia es el sepulcro de Fray Bernardo de Fresneda Ubicado, en el crucero del templo. Es una monumental obra funeraria en mármol que muestra la estatua orante del fundador vestida con hábitos episcopales. Destaca por el detalle técnico de su labra renacentista.
El retablo Mayor, realizado entre 1602 y 1605, constituye un notable exponente del retablo clasicista. Estructurado en cuerpos y calles mediante ordenes arquitectónicos clásicos, combina relieve, bulto redondo y pintura dedicada a pasajes de la vida de San Francisco de Asís y la Virgen María.
En la Sala de Marfiles el complejo acoge la colección de piezas religiosas esculpidas en marfil más importante de La Rioja, compuesta por crucifijos, tallas devocionales e imaginería procedentes de diversos orígenes continentales y coloniales.
En la actualidad, el Convento de San Francisco combina la conservación de la memoria histórica con un uso activo: parte del edificio acoge el Parador Nacional de Turismo Bernardo de Fresneda, mientras que otras zonas están destinadas al Taller Diocesano de Restauración de Obras de Arte y a salas de exposición integradas en la visita turística y cultural de la Catedral de Santo Domingo de la Calzada.
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| Monumento al peregrino. |
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| Sepulcro de Fray Bernardo de Fresneda |
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| Retablo mayor |
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| Reproducción del castillo de Medina de Pomar. |
VÍDEO ELABORADO POR KEPA B. RUANO: -















































































