lunes, 28 de diciembre de 2009

Garoña como atractor de visitantes estraños.

Si no fuera porque es de dominio público que en el entorno de la Central Nuclear de Garoña (en un radio de unos 20 km aproximadamente) los avistamientos son más que frecuentes, me hubiera dado un "ataque de caspa". Pero la realidad supera la ficción del más excéptico. Tal vez por eso en Frías a nadie le extraña este tipo de fenómenos. La insistencia en prorrogar la vida útil de las Centrales nucleares a más de cuarenta años, según propone el Gobierno, no es una casualidad. Como muestra, vean lo que me he encontrado al visionar una de las tantas fotografías que guardo en mi PC de la nevada pasada y que en el momento de hacerla, reconozco que me pasó totalmente inadvertido.

2 comentarios:

Abi E. dijo...

Hola Zález, ya estoy de vuelta y ¿que me encuentro? una buena inocentada, jajajajajajaja.

Un abrazo

ZáLeZ dijo...

Hola Abi:
Lo he puesto fácil. Me puede pasar como al pastor que mentía cuando decía que venía el lobo, y cuando fue verdad, nadie le creyó.
La verdad es que no me creo nada de estas historias.
Un abrazo;